De nueva cuenta el sistema aduanero del Puente del Comercio Mundial colapsó, causando filas kilométricas en el lado americano.
Trascendió que el sistema de cómputo de la Aduana no podía validar las exportaciones ni las importaciones.
Los operadores tuvieron que esperar por más de 4 horas para poder efectuar el cruce.
La caída del sistema se ha vuelto una constante en esta frontera, lo que sin duda genera molestia entre los trabajadores del volante.









