La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución no vinculante que solicita una «tregua humanitaria inmediata y duradera» en la Franja de Gaza, junto con la entrega de suministros esenciales a la población civil. La resolución, propuesta por Jordania y apoyada por 120 votos a favor, 14 en contra y 45 abstenciones, no menciona específicamente a Hamás ni a Israel. Se rechazó una enmienda de Canadá que buscaba condenar a Hamás por los ataques del 7 de octubre.
La Asamblea General tomó esta medida después de que el Consejo de Seguridad no lograra aprobar cuatro resoluciones similares en un corto período de tiempo. El texto enfatiza la necesidad de una tregua que conduzca al cese de las hostilidades, se opone al traslado forzoso de civiles palestinos y exige la liberación inmediata e incondicional de todos los civiles detenidos ilegalmente, así como un trato humano hacia ellos.
Canadá propuso una enmienda para condenar a Hamás por los ataques, pero esta enmienda fue rechazada. Estados Unidos, Israel, y otros países, incluyendo Guatemala, Austria, Croacia, Hungría y Paraguay, votaron en contra de la resolución.
Varios países, como Rusia, China, Irán, Francia, Brasil y otros, votaron a favor, mientras que Alemania, Australia, Reino Unido y otros se abstuvieron. Es importante destacar que, a diferencia de las resoluciones del Consejo de Seguridad, esta resolución no tiene carácter vinculante.
La resolución subraya la importancia de prevenir una mayor desestabilización y escalada de la violencia en la región y aboga por una solución justa y duradera para el conflicto israelo-palestino basada en la idea de dos Estados. Israel ha respondido calificando esta resolución de «infamia» y ha expresado su intención de poner fin al grupo islamista Hamás en su totalidad en semanas anteriores.









