Una escalada en las protestas propalestinas ha llevado a manifestantes a ocupar el edificio Hamilton Hall de la Universidad de Columbia en la madrugada del martes. Este acto de desafío se produce en medio de tensiones crecientes entre los manifestantes y las autoridades universitarias, mientras continúan las protestas propalestinas en diversas instituciones educativas de Estados Unidos.
Los manifestantes, enmascarados y armados con escritorios metálicos, irrumpieron en el edificio, rompiendo ventanas y bloqueando las entradas. En un comunicado, el grupo proclamó la toma de control del edificio, rebautizándolo como «Hind’s Hall» en honor a una niña palestina fallecida durante la ofensiva israelí en Gaza. Exigen que la universidad cese toda participación financiera relacionada con Israel y han declarado su intención de permanecer en el edificio hasta que se cumplan sus demandas.
Las acciones de los manifestantes han desatado una serie de reacciones, tanto dentro como fuera de la universidad. El presidente Joe Biden ha condenado la ocupación, subrayando que el uso de la fuerza para tomar un edificio del campus no es una forma aceptable de protesta.
Las protestas propalestinas se han extendido por todo el país, con arrestos y enfrentamientos en varias instituciones, incluida la Universidad de Texas en Austin. Las imágenes de la policía desmantelando campamentos y dispersando manifestantes han generado preocupación y críticas tanto a nivel nacional como internacional.
Mientras tanto, las autoridades universitarias han expresado su preocupación por el impacto de las protestas en la comunidad estudiantil, especialmente en los estudiantes judíos que se sienten afectados por la atmósfera tensa en el campus. Sin embargo, los organizadores de las protestas niegan las acusaciones de antisemitismo, argumentando que sus acciones están dirigidas al gobierno de Israel y su manejo del conflicto en Gaza.









