Más del 12 % del territorio mexicano enfrenta niveles críticos de sequía, y Nuevo Laredo, en Tamaulipas, se encuentra entre los 100 municipios afectados, según el Monitor de Sequía del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
SITUACIÓN NACIONAL
Aunque la temporada de lluvias de 2024 ha sido beneficiosa en gran parte de México, gracias a los ciclones tropicales, regiones del noroeste, como Chihuahua, Sonora, Sinaloa y Durango, presentan los niveles más graves de sequía, clasificados como extrema (D3) y excepcional (D4).
En Chihuahua, el 60 % de su territorio está afectado, con 50 municipios declarados en emergencia.
Las cuencas del Río Bravo y Pacífico Norte son las más perjudicadas, afectando particularmente a municipios fronterizos como Nuevo Laredo, donde se podrían implementar medidas para garantizar el abastecimiento de agua potable.
Actualmente, la escasez afecta los niveles históricos de presas y lagos, repercutiendo en el suministro de agua potable y su calidad. Sectores como la agricultura y las industrias enfrentan graves dificultades.
El 76 % del agua en México se utiliza en el sector agropecuario, mientras que solo el 15 % es para consumo humano.
México también lidera el consumo de agua embotellada a nivel mundial, con 282 litros por persona al año.
Además, la disponibilidad de agua per cápita ha disminuido drásticamente en las últimas décadas, pasando de 10,000 litros por habitante en 1960 a 4,000 litros en 2012.
MEDIDAS URGENTES
La sequía prolongada en el noroeste y municipios fronterizos exige acciones inmediatas para garantizar el acceso al agua y evitar mayores daños en los sectores agrícola e industrial, fundamentales para la economía del país.










