El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha solicitado a Estados Unidos un aumento en el suministro de armas, argumentando que su país se encuentra en una «guerra por su existencia». Esta petición llega en medio de críticas de la Casa Blanca hacia Israel por sus operaciones militares en Gaza y el retraso en la entrega de material bélico, un punto que ha tensado las relaciones entre ambos aliados.
Netanyahu ha subrayado la urgencia de recibir pertrechos militares, afirmando que está dispuesto a soportar ataques personales siempre que Israel obtenga el apoyo necesario para defenderse. «Estoy dispuesto a sufrir ataques personales siempre que Israel reciba de Estados Unidos los pertrechos que necesita en la guerra por su existencia», declaró Netanyahu en un comunicado oficial.
En respuesta, la portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, expresó su desconcierto ante las acusaciones de Netanyahu de que Estados Unidos estaba reteniendo armas y municiones. Jean-Pierre indicó que «realmente no sabemos de qué está hablando». Además, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, calificó los comentarios de Netanyahu como «profundamente decepcionantes y ciertamente ofensivos», dada la considerable asistencia militar que Estados Unidos ha brindado y continúa brindando a Israel.
Washington ha explicado que se está revisando un cargamento de bombas de 907 kilogramos, preocupados por su posible uso en áreas densamente pobladas de la Franja de Gaza. Esta precaución refleja la preocupación de la administración estadounidense por el creciente número de víctimas civiles en Gaza, donde Israel ha estado combatiendo al grupo islamista palestino Hamás durante más de ocho meses.
El asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, tiene programada una reunión con su homólogo israelí, Tzachi Hanegbi, y con el ministro de Asuntos Estratégicos, Ron Dermer, para abordar estas tensiones y discutir el futuro de la cooperación militar entre ambos países.
Estados Unidos ha sido históricamente el principal proveedor de apoyo militar para Israel. Sin embargo, la actual administración ha expresado su descontento con el elevado número de bajas civiles en Gaza, instando a Israel a tomar medidas que minimicen el impacto en la población civil.
En conclusión, la solicitud de Netanyahu para obtener más armas de Estados Unidos en un contexto de críticas por las operaciones en Gaza y el retraso en la entrega de material bélico, ha generado fricciones diplomáticas. La próxima reunión entre los asesores de seguridad de ambos países será crucial para determinar cómo se manejarán estas tensiones y cómo continuará la relación estratégica entre Estados Unidos e Israel en el futuro inmediato.









