El ciclón tropical Nadine ha mostrado un debilitamiento considerable al bajar su intensidad a depresión tropical, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Sin embargo, su impacto continúa siendo significativo en al menos cinco estados de la República Mexicana. La circulación de Nadine sigue generando lluvias intensas en regiones como Guerrero, Michoacán, Jalisco, Colima y Oaxaca, lo que ha obligado a las autoridades a mantener la alerta en estas zonas por el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra.
Aunque la trayectoria de Nadine indica un desplazamiento hacia el oeste, alejándose de las costas mexicanas, los efectos residuales del ciclón, como fuertes rachas de viento y oleaje elevado, persisten en áreas costeras. Se recomienda a la población extremar precauciones, especialmente en actividades marítimas, donde el oleaje puede superar los tres metros de altura.
Los meteorólogos también han advertido que las lluvias derivadas de Nadine podrían intensificarse debido a la interacción con una corriente de baja presión en el Pacífico. Las autoridades de protección civil en los estados afectados continúan monitoreando las condiciones, instando a los habitantes a mantenerse informados y seguir las indicaciones oficiales para evitar riesgos innecesarios. A pesar de su debilitamiento, Nadine sigue siendo una amenaza latente para las comunidades vulnerables en la región.









