Texas, Louisiana, Mississippi, Alabama y Georgia, son los estados afectados. Las tormentas provocaron condiciones peligrosas a viajeros en carreteras.
Autoridades en el sureste de Estados Unidos enfrentan las consecuencias de un violento sistema de tormentas que impactó la región este fin de semana, dejando un saldo de al menos cuatro muertos, decenas de heridos y miles de hogares sin electricidad.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) reportó al menos 45 tornados registrados en Texas, Louisiana, Mississippi, Alabama y Georgia.
Las tormentas, que se intensificaron en plena temporada de viajes, provocaron peligrosas condiciones en las carreteras, así como cancelaciones y retrasos en aeropuertos clave del país.
En Houston, Texas, al menos cinco tornados golpearon diversas áreas el sábado, causando una fatalidad: una mujer de 48 años fue encontrada a 30 metros de su hogar tras el paso de uno de los tornados, según informó la Oficina del Alguacil del Condado de Brazoria.
En Carolina del Norte, un hombre de 70 años perdió la vida el domingo cuando un árbol cayó sobre su camioneta en Statesville. Por su parte, en Mississippi, dos personas fallecieron: una joven de 18 años en Natchez, tras el colapso de un árbol sobre su vivienda, y otra persona en el condado de Lowndes.
Las tormentas también complicaron los esfuerzos de reconstrucción en áreas afectadas previamente por el huracán Helene, dejando comunidades aún más vulnerables ante la inclemencia del clima.
Decenas de miles de residentes continúan sin energía eléctrica mientras las autoridades trabajan para evaluar la magnitud de los daños.









