En un claro posicionamiento contra la implementación de la Ley SB4 en Texas, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México (SRE) ha celebrado los resultados de la audiencia celebrada el pasado 3 de abril. Roberto Velasco, jefe de la Unidad para América del Norte de la SRE, enfatizó que la postura de México ha ejercido una influencia significativa en esta discusión, subrayando el impacto tanto para la comunidad mexicana como en la relación bilateral.
La firmeza de México se manifiesta en su rechazo categórico a cualquier medida que permita a las autoridades estatales o locales ejercer labores de control migratorio, detener o retornar a personas mexicanas o extranjeras a territorio mexicano. Tal como lo expresó la SRE bajo la dirección de Alicia Bárcena, estas leyes son consideradas discriminatorias y violatorias de los derechos humanos, además de generar tensiones a nivel internacional.
Es importante destacar que México ha llevado su oposición a la Ley SB4 incluso ante la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito de Estados Unidos, presentando un recurso «amis curiae». En esta instancia, el representante del estado reconoció los límites de dicha ley, reconociendo que «fueron muy lejos» y no pueden llevar a cabo retornos forzosos a México.
La decisión reciente de la corte de apelaciones de Estados Unidos de mantener en suspenso la implementación de la Ley SB4 es un paso significativo en la defensa de los derechos de los migrantes. Esta victoria provisional refuerza el compromiso de México de proteger a todos los mexicanos, respaldado por los esfuerzos de sus 11 consulados en Texas.
El caso de la Ley SB4 resalta la importancia de la diplomacia y la defensa de los derechos humanos en un contexto migratorio cada vez más complejo. México, con su postura enérgica y constante, demuestra su compromiso con la justicia y la protección de sus ciudadanos en el extranjero, marcando un precedente en la lucha contra leyes discriminatorias y violatorias de derechos fundamentales.









