México ha presentado hoy ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sus argumentos en contra de Ecuador, denunciando la violación al derecho internacional por la irrupción violenta en la embajada mexicana en Quito el pasado 5 de abril. El exvicepresidente ecuatoriano, Jorge Glas, quien se encontraba bajo condición de asilo, fue el motivo de esta acción que desencadenó una controversia diplomática de gran envergadura.
El equipo jurídico mexicano, liderado por el consultor jurídico de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Alejandro Celorio, busca sentar un precedente que impida futuras violaciones similares en representaciones diplomáticas en cualquier parte del mundo. Además, México aboga por establecer consecuencias legales inmediatas para los países agresores, como la expulsión de la Organización de las Naciones Unidas.
Durante la presentación de los argumentos orales, se exhibieron ante los jueces de la CIJ videos que evidenciaban la entrada violenta de las fuerzas armadas ecuatorianas en la embajada mexicana, así como el sometimiento del jefe de misión mexicano por parte de la policía ecuatoriana.
En palabras del equipo jurídico mexicano, «hay líneas en el derecho internacional que no deben cruzarse». La acción de Ecuador no solo traspasó estos límites, sino que también estableció un precedente preocupante para la comunidad internacional.
Frente a la contrademanda de Ecuador, que acusa a México de violar la Convención sobre Asilo, Celorio destacó la sorpresa por la presentación de esta demanda en la víspera de la audiencia, calificándola como una estrategia de litigio para distraer.
La segunda audiencia en la CIJ, donde Ecuador presentará sus argumentos como país demandado, se llevará a cabo mañana. Este caso no solo implica a México y Ecuador, sino que tiene implicaciones importantes para el derecho internacional y las relaciones diplomáticas entre naciones.









