La disputa legal entre Maribel Guardia e Imelda Tuñón ha alcanzado un nuevo nivel de tensión luego de que un juez emitiera una advertencia formal que podría derivar en sanciones económicas e incluso el arresto de ambas. El conflicto, que comenzó en enero pasado, gira en torno a la custodia de J.J.F.G., el hijo del fallecido Julián Figueroa, y ha estado marcado por acusaciones de presunto hostigamiento mutuo.
Según el periodista Ernesto Buitrón, quien presentó detalles del caso en el programa de Maxine Woodside, un documento judicial filtrado revela que el juez ordenó a Maribel Guardia e Imelda Tuñón abstenerse de realizar cualquier acto de violencia o molestia entre ellas o hacia el menor. La advertencia también prohíbe a ambas hacer declaraciones públicas sobre el caso en redes sociales o medios de comunicación. De incumplir con estas disposiciones, enfrentarían sanciones legales más severas, incluyendo multas y la posibilidad de ser arrestadas.
La advertencia se dio en el marco de una reciente audiencia en la que se esperaba la presentación de pruebas clave por parte de Marco Chacón, esposo de Maribel Guardia. Sin embargo, al finalizar la sesión, ninguna de las partes ofreció declaraciones a la prensa, lo que generó especulación. Posteriormente, se supo que el silencio fue una exigencia directa del juez para evitar que el conflicto continúe escalando en la esfera pública.
El juez busca frenar la creciente polémica y garantizar el bienestar del menor, quien se ha visto indirectamente afectado por el enfrentamiento entre su abuela y su madre. La medida también pretende reducir la exposición mediática del caso, evitando que el conflicto familiar se utilice como arma en el ámbito público. Mientras tanto, las partes involucradas deberán acatar las disposiciones judiciales para evitar enfrentar consecuencias legales más graves.









