El Manchester City aseguró su lugar en la final del Mundial de Clubes al vencer 3-0 al equipo japonés Urawa Red Diamonds en las semifinales. El encuentro, que tuvo momentos claves, sentenció su destino antes de la hora de juego, a pesar de que los goles llegaron más tarde en el primer tiempo.
El equipo inglés no abrió el marcador sino hasta el tiempo de descuento de la primera mitad, con un gol en propia puerta de Marius Hoibraten, jugador del Urawa. El descanso consolidó la ventaja psicológica del City, y en el segundo tiempo Mateo Kovacic aumentó el marcador con un gol tras un mano a mano, seguido por un disparo de Bernardo Silva que selló la victoria del equipo inglés.
Con este resultado, el Manchester City dirigido por Pep Guardiola se enfrentará al Fluminense en la final del viernes. Ambos equipos buscarán su primer título mundial en lo que será la cuarta final entre un equipo inglés y uno brasileño, cada uno con dos victorias hasta el momento.









