LAREDO, TX. – Una declaración jurada revela que una educadora de nombre Adriana M., de 27 años, mantuvo unas doce sesiones de contacto íntimo con su alumno.
Aunque fue arrestada el miércoles, Rullan logró su inmediata libertad bajo fianza bajo cargos de relación inapropiada entre educador y estudiante, un delito grave de segundo grado; abuso sexual continuo de un niño menor de 14 años, un delito grave de primer grado; indecencia con un niño por contacto sexual, un delito grave de segundo grado.
Rullan y su alumno eran miembros de la escuela Secundaria Antonio González. Los padres del alumno preguntaron cuando observaron que tenía dinero y el estudiante se justificó indicando que “amigos” le habían facilitado al menos $133 y ciertos artículos.
La investigación señala que el estudiante recibía dinero por medio de la aplicación “Cash” y los fondos los remitió “alguien” que identificaron como Rullan.
Cuando el adolescente se vio descubierto se marchó de la casa. El contacto reflejaba el nombre de “Adriana”. Se le buscó a través del teléfono y ella respondió.
Se identificó como la maestra del adolescente y quería acudir a la casa para ayudar a buscarle.
También documentos indican que la educadora intentaría acudir a la casa del menor y fue cuando se archivó una queja con la policía escolar.
Entre los mensajes reflejaba que podría estar embarazada, de acuerdo a la declaración. En otro orden se captaron mensajes donde ella lucía en bikini, así como algunas fotografías de orden sexual.
La educadora se entrevistó con un policía de UISD, pero habría negado estar en intimidad con el menor hasta que la policía reunió evidencias para su arresto.









