El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, llamó a boicotear la aplicación de mensajería WhatsApp, alegando que militares, policías y líderes comunitarios que defienden su reelección han recibido amenazas a través de esta plataforma. Maduro anunció que eliminó WhatsApp de su teléfono y exhortó a la población a seguir su ejemplo, sugiriendo el uso de alternativas como Telegram y WeChat.
En una manifestación del chavismo, Maduro expresó: «Yo voy a romper relaciones con WhatsApp, porque WhatsApp la están utilizando para amenazar a Venezuela y entonces yo voy a eliminar mi WhatsApp de mi teléfono para siempre». Invitó a un retiro «voluntario, progresivo y radical» de la aplicación, propiedad de Meta, aludiendo a amenazas contra la familia militar y policial venezolana.
Además, Maduro acusó a Instagram y TikTok de promover la división y el odio entre los venezolanos, argumentando que estas redes buscan introducir el fascismo en el país. Solicitó a sus funcionarios de seguridad recomendaciones para regular el uso de plataformas sociales, destacando que estas han difundido imágenes y videos de protestas contra su reelección, así como denuncias sobre operativos de los cuerpos de seguridad que han dejado más de 2,000 detenidos.
El Consejo Nacional Electoral declaró a Maduro ganador de las presidenciales del 28 de julio con un 52% de los votos frente al 43% de su principal rival, Edmundo González Urrutia, quien denuncia fraude y exige la presentación pública de todas las actas de los comicios. La autoridad electoral no ha divulgado resultados detallados, alegando un hackeo de su sistema.
En Venezuela, la difusión de «mensajes de odio» en redes sociales puede llevar a penas de entre 10 y 20 años de cárcel, según una ley aprobada en 2017.









