Laredo, Texas. – Al no darle continuidad a un tratamiento médico, luego de una cirugía, la salud de una menor se fue agravando cuando sus heridas comenzaron a abrirse.
Como responsables de negligencia fueron señaladas Karla Karina Ramírez, de 26 años, y Miriam López Ramírez, de 45, a quienes se les ejecutó una orden de aprehensión.
El caso data del 7 de octubre del año pasado, cuando oficiales de LPD atendieron un reporte en la cuadra 2900 de South Bartlett Avenue, donde se entrevistaron con la cuidadora de una niña de 9 años que padece parálisis cerebral.
La mujer dijo estar preocupada por la menor, ya que tanto la madre como la abuela dejaron de llevarla a su revisión médica, lo que provocó que su salud se viera afectada severamente.
Esto se derivó cuando descubrió una herida infectada cerca de la nalga izquierda, producto de una cirugía de remplazo de una placa de metal en la pierna del mismo lado, de manera que la prótesis podía verse a través de la piel.
Además, la cuidadora afirmó que ese día al llegar a su turno encontró la cama de la niña llena de orina y heces. Asimismo, los oficiales asentaron en su reporte que la casa estaba en mal estado, llena de suciedad.
Cuando confrontaron a López Ramírez, la abuela, admitió haber cesado las idas a consulta en el Driscoll Children’s Hospital en Corpus Christi, argumentando problemas para viajar.
La investigación también determinó que la niña perdió 12 libras entre marzo y junio de 2022. De igual forma, la institución médica reveló que la familia había cancelado muchas citas, incluyendo la de remplazo del tubo de alimentación.










