JOSÉ INÉS FIGUEROA VITELA
Hablemos del PAN y los panistas, de CABEZA y los cabecistas. Ahora los jilgueros del sexenio del horror se apuran a difundir que hay pleito en la granja y habrá “choque de trenes”, en la elección de la dirigencia del partido albiazul.
Los pleitos fingidos, las contiendas “arregladas”, las proclamas grandilocuentes de contenido endeble han sido una constante entre quienes han comandado aquellas militancias.
Falta espacio para relacionar los ejemplos, de cuando se registraron candidatos comparsa, igual en elecciones constitucionales, como en las internas pan-cabecistas, de dirigencias y postulaciones, para el cumplimiento de burdos propósitos.
En esta misma colaboración publicamos en su momento, cuando hacia finales del sexenio pasado se dejó correr la versión de que CÉSAR AUGUSTO “El Truko” VERÁSTEGUI había roto lanzas con su ascendente, el exgobernador de triste memoria y por consecuencia, estaba perfilado a insertarse en las nuevas corrientes gubernamentales.
El escaño, que ya había comprado en millones de dólares, contantes y sonantes, al alto mando partidista, entonces, se lo endosó a su enlace con los grupos proscritos del centro y sur del Estado, a más, Secretario General de su gobierno, reivindicando los estrechos lazos de amistad, políticos y/o delincuenciales.
Ahí terminó de precipitarse la engañifa del rompimiento TRUCÓ-CABEZA, pero cumplidos los plazos, y dadas las coyunturas, no podían sostener aquellos dichos.
Los “manitos cómodos”, ISMAEL GCV y VICENTE JAVIER VO, hasta hace unos días compartían animosos sus encuentros en el Congreso Local, con los escaños que les mercaron sus “carnalitos” con el producto de la corrupción del pasado sexenio.
Ahora ISMAEL se presenta como contrincante del Truco Mayor, en una segunda fórmula, complementadas ambas, por las queridas compañeras de siempre; GLORIA GARZA, a quien acogió muy joven CÉSAR, manteniéndola cerca en todos los cargos que tuvo y OMEHEIRA LÓPEZ REYNA, ingresada por FRANCISCO, en la política y el servicio público, igual, en sus mocedades.
OMHEIRA y GLORIA, sembradas -sin reunir los requisitos- en el Poder Judicial, en calidad de Magistradas del Supremo Tribunal de Justicia, para cubrir el retiro impune de FRANCISCO y el TRUCO, también hasta hace poco comían en el mismo plato; ahora, en la narrativa asociada a la elección del comité estatal del PAN aparecen como contrincantes.
“Para que vean que sí estamos peleados”, parecieron decir quienes mandaron difundir la aparición de la segunda fórmula, para un proceso respecto del que ni siquiera se ha publicado convocatoria, ni definido la fecha de cuándo se hará.
Misma cosa que sigue siendo de las mil y una que le vienen importando poco, o nada, a los tamaulipecos, en general.
Primero, porque el PAN sigue siendo un partido de élites, que se reparten las dirigencias y las candidaturas plurinominales -las que no se ganan en el territorio-, entre ese pequeño grupo, dando trato de lacayos, mal pagados, al resto de elementos a quienes dan condición de militantes y simpatizantes.
Y segundo, porque bajo la tutela del exgobernador de triste memoria, quien sí o sí va a imponer a la nueva dirigencia, las siglas del partido seguirán arrastrando el lastre de la corrupción, el abuso, la violencia, la violación al estado de derecho permanente que caracterizó su paso por el servicio público.
Con otra dirigencia de ascendencia cabecista, el PAN acelerará su caída en la captación de votos, hasta alcanzar en el futuro mediato la condición de “minipartido”, si no es que antes, de plano desaparece, por no completar el porcentaje mínimo de votos exigidos por la ley para mantener registro, la participación y prerrogativas por consecuencia. Larga vida a MORENA.







