POR José Inés Figueroa Vitela
Termina un año que fue histórico y marcará un antes y un después en el devenir público tamaulipeco. Concluye otro periodo siniestro, en el que la oportunidad concedida por los ciudadanos al PAN para convertirse en gobierno, fue dilapidada en satisfacer apetitos insanos, metiendo al Estado en un retroceso, para el que se necesitarán años en remontar.
La riqueza que hoy ostentan los CABEZA DE VACA y algunos de sus cómplices, es inversamente proporcional al endeudamiento público y el estado en que dejaron la infraestructura estatal, visiblemente abandonada y deteriorada.
La maquinación criminal, para impedir el trabajo del nuevo gobierno, mandatado por los ciudadanos en las urnas, dejando las arcas públicas en quiebra, la estructura de seguridad destruida, saqueada y redireccionada a cotos de impunidad y el andamiaje jurisdiccional armado para la impunidad, se ha ido remontando de manera paulatina e inexorable.
Todavía falta mucho camino por recorrer, pero dado el campo minado en que llegó al gobierno AMÉRICO VILLARREAL ANAYA y su equipo, MORENA y la Cuarta Transformación, es mucho lo que se ha logrado y el pueblo así lo aprecia.
El inicio del nuevo ejercicio fiscal y año, precisan el que finalmente pueda disponer de un presupuesto propio, para empezar al desplegar las estrategias propias, que de solo hablar de nuevas formas, transparencia, honestidad y humanismo, ya marcan el cambio.
Con él, las expectativas de acceder a mayores estadios de bienestar, al desarrollo, a la justicia, a todo lo que no solo negó el pasado sexenio, sino que se empeñó en empujar hacia atrás al grueso ciudadano.
En el aspecto público, el 2023 abre con el proceso electoral extraordinario en marcha, tratando de definir horizonte de participación, que en destino parece definido el desenlace en las urnas, de origen.
Los pronósticos de una baja concurrencia a las urnas del 19 de febrero, dado el marcado desinterés por una elección extraordinaria que solo atiende de manera parcial, un escaño en el Senado, se convierte en reto para partidos y candidatos.
Aunque las inercias apuntan de manera dominante al triunfo de MORENA, por variados factores que se vieron claramente en la elección de gobernador, en una elección de muy baja participación, se facilita la inducción del resultado por factores externos.
Ese puede ser el motor para que los actores políticos de temporada “se pongan las pilas” y den su mayor esfuerzo en la contienda. Es algo que pronto pintará, dando lo dinámico del proceso, que apenas inició en su etapa de campañas, pero ya está a un paso de concluir, con solo mes y medio de tiempo para la promoción antes de presentarse a la cita con las urnas.
Y si la elección extraordinaria de Senador asaltó al electorado, con la premura impuesta por el lamentable deceso del Senador FAUSTINO LÓPEZ, no acabará de asimilarse la noticia de la toma de posesión de su relevo, cuando estaremos entrando en otra dinámica electoral.
En este año nuevo, para septiembre, estarán arrancando el proceso electoral ordinario mayor, en que se elegirá Presidente de la República, Senadores, Diputados Federales, Diputados Locales y Presidentes Municipales con sus cabildos.
Independientemente de los espectaculares que lucen a lo largo y ancho de la geografía nacional, a la que por supuesto Tamaulipas no es ajena, con el perfil y la leyenda de “es CLAUDIA”, en lo local ya se dio el primer destape. Júrelo, el hoy candidato a Senador morenista, JOSE RAMÓN “el JR” GÓMEZ LEAL, a vuelta de año volverá a ser candidato, en su caso, para la reelección, de tal manera que su suplente, la hija de FAUSTINO, PAOLA LÓPEZ, podrá ejercer unos meses en la Cámara Alta.
Esa será la madre de todas las elecciones y primer reto para el gobierno del Cambio Verdadero, con su nueva clase política.
Ahí si es cuando no solo la ciudadanía en masa se involucra, por la cercanía con los actores políticos y los entes a que se postulan; también corren las apuestas de capitales, políticos, económicos y sociales, buscando réditos.
Históricamente, ha sido en esa elección donde los nuevos gobierno se han topado con la realidad y han caído en la cuenta de que, la “luna de miel”, o las inercias, no son para siempre.
Por supuesto, vivimos tiempos inéditos que están por confirmarse, en la praxis, sobre la marcha y el cotejo entre las expectativas creadas, lo prometido, lo cumplido y lo por venir, más las eventuales ofertas que aparezcan con el tiempo.
En ello va la visible infiltración orquestada de personeros del pasado reciente, quienes se han repartido en las áreas estratégicas políticas y gubernamentales del nuevo orden sexenal.
Si solo andan buscando la chuleta, para sobrevivir en el nuevo periodo del ejercicio público, no representan mayor cosa, fuera del encono de quienes aportaron al proyecto y desde la marginalidad, siguen viendo cómo los enemigos se regodean en el proyecto que atacaron a rabiar no hace mucho.
Pero si mantienen la mentalidad y praxis, contra la que votaron los ciudadanos en junio pasado, más aún, si siguen prestando lealtades y servicios al PAN-cabecismo, están ahí para poner obstáculos y buscar que el motivo de sus convicciones vuelva al poder.
¿Cómo? Provocando la mala imagen y yerros del nuevo gobierno, hasta el límite de sus perversidades y eso, otra vez, no va en contra de un partido o actor político, sino en demérito de los intereses de los tamaulipecos y el desarrollo del Estado.








