JOSÉ INÉS FIGUEROA VITELA
Cumpliendo tres años y medio de su gestión gubernamental, el doctor AMÉRICO VILLARREAL ANAYA entrega este viernes su cuarto informe sobre el estado que guarda la administración pública estatal.
Ya sabe, casi entrando, en el primer semestre del sexenio, hizo la primera comparecencia ante la representación popular y los tamaulipecos por extensión, para dar cuenta principalmente del estado de abandono, destrucción y obstrucción en que recibió el gobierno estatal, a manos de la pandilla que asaltó el poder estatal durante el sexenio previo, anunciando más bien las acciones profilácticas y las decisiones de política para enderezar el cuadro.
Los siguientes dos años dieron cuenta del origen y construcción de lo que se ha denominado el segundo piso de la cuarta transformación, en plena etapa de consolidación.
El documento que hoy entregará a los diputados el Secretario General de Gobierno HÉCTOR JOEL “Calabazo” VILLEGAS -a los fronterizos les encanta el apodo como a los políticos gringos- en su nombre y representación, contendrá santo y seña de las acciones emprendidas por el Estado en el último año.
El detalle, no obstante, ha de repasarse ante las fuerzas vivas tamaulipecas por el propio gobernador VILLARREAL ANAYA, en el encuentro proyectado para el día 23 de los corrientes, en el Polyforum Rodolfo Torre Cantú.
En plena explosión creativa y constructiva, Tamaulipas va remontando los lastres heredados del pasado gobierno, subsanando la destrucción y haciendo lo que otros llevaron al campo de “los imposibles”, tomando un rostro de modernidad que enfoca a futuro, con los apoyos y oportunidades para todos que tanto se negaron en el pasado reciente.
El de hoy, es solo un preparativo formal, solemne, legal, para el encuentro del gobernante con su pueblo en dos lunes más.
Con el mensaje cuadrado en números e imágenes, las expectativas están puestas respecto del mensaje político, del que ya díó un delante hace unos días, en torno de la ceremonia cívica semanal, cuando dejó muy en claro el calendario político-electoral.
Los más, entendieron que “el partido”, en Tamaulipas, con nombre y apellido llamado AMÉRICO VILLARREAL ANAYA, dirá cómo, cuándo y con quiénes, hablando de la elección del año próximo y los candidatos del partido mayoritario, MORENA, con o sin, los aliados de Partido Verde y el del Trabajo.
Otros más, los menos, le siguen haciendo al loco, como que no ven ni escuchan mandatos y designios. Siguen buscando la forma de forzar los escenarios del futuro mediato, como si estuvieran tratando con niños o desentendidos.
El concepto de “victimizarse”, o la construcción de una narrativa de víctima, es una estrategia política a menudo analizada en manuales de comunicación electoral y ciencia política desde tiempos inmemoriales, que ahora se anda poniendo de moda.
Aunque los manuales formales más conocidos se centran en la planificación y la estrategia, existe literatura crítica que examina los métodos utilizados por algunos políticos, para ganar simpatías mediante la postura de víctima.
La narrativa de “víctima”, luego entonces, suele utilizarse para generar empatía, desviar la atención de las críticas y crear una división entre “el pueblo” -representado por el candidato- y “los poderes establecidos” o “adversarios” que presuntamente los atacan.
En las estrategias de Comunicación, por orientación de los operarios, algunos candidatos suelen exagerar o resaltar ataques, investigaciones, o críticas, para presentarse como perseguidos, buscando transformar una debilidad en una fortaleza emocional frente al electorado.
Entre los recursos socorridos por “los estrategas”, destaca El Manual del Candidato Perfecto, de JUAN STREM, donde se describen los métodos utilizados por esos políticos para mejorar su imagen, incluyendo la manipulación de la percepción pública a través de la victimización.
En general, los manuales de campaña suelen enfocarse más en la estrategia y la gestión, como en el Manual del Candidato Electoral (JOSÉ RÚAS), que analiza la investigación previa, planificación y ejecución de la estrategia electoral, enfatizando que una mala campaña conlleva a la derrota.
El Manual del Candidato de Quinto Cicerón (Commentariolum petitionis), es un texto clásico que detalla la mecánica, los entresijos electorales y la importancia de la imagen y las relaciones personales en la política.
La victimización, entonces, es una táctica electoral abordada en literatura sobre la “calidad” o los “entresijos” de las campañas, a menudo vista como una herramienta de comunicación para influir en la emoción del elector. Ni más, ni menos.







