JOSÉ INÉS FIGUEROA VITELA
Durante la reunión de la mesa de seguridad estatal de ayer, el Gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA se pronunció porque las investigaciones en torno a otro extraordinario decomiso de combustibles ilegales en Reynosa, difundido en las vísperas por las autoridades centrales, se lleven hasta las últimas consecuencias y queden expuestos los verdaderos huachicoleros.
Todavía en internet, se encuentran expedientes de los decomisos ordenados por el exgobernador FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA en Matamoros, a partir de una ley y una estructura estatal que se inventó, para asumir facultades reservadas a la federación.
Fueron en realidad pocos los decomisos, durante un corto periodo y con sanciones irrisorias, que nadie supo si llegaron a enterarse al fisco.
Desde entonces se dijo y se sigue repitiendo, que lo que pretendía e hizo el exgobernador prófugo, no era hacer valer la ley aduanera, sino someter a los traficantes del huachicol fiscal, a la larga lista de clientes de sus robos y extorsiones.
Son expresiones que obran en autos, de denuncias que se han hecho al respecto ante la Fiscalía General de la República, sobre las que tarde que temprano aterrizará la ley aplicada.
Las empresas y personajes que aparecen en las actuaciones del efímero cuan ilegal ejercicio aduanero cabecista son las y los mismos que han resultado en los decomisos multimillonarios de barcos y patios de Baja California y Tamaulipas en fechas pasadas, dentro del actual gobierno federal.
Esos nombres, nunca fueron dados a conocer por el gobierno cabecista a la opinión pública. La única vez que boletinaron un “decomiso mayúsculo”, en Reynosa, fue cuando salió huyendo su primo -de CABEZA DE VACA-, dejando al garete la dependencia donde lo mantenía operando otras extorsiones dentro de la Secretaría de Salud y su Comisión de Protección contra Riesgos Sanitarios.
Evidentemente, se dijo entonces, el pariente estaba escamoteándole algunos disimulos que cobraba, “sin reportarse” y tan luego lo hizo, que pasados los meses, hacia el cierre del sexenio, regresó a ocupar la dependencia que había abandonado de la noche a la mañana.
Fue cuando asesinaron al periodista ANTONIO DE LA CRUZ en Victoria capital, pero eso, es otra historia.
El hecho es que, esos cínicos que se llenan la boca para endosar motes de huachicoleros y narcos a MORENA y sus gobiernos, inventando expedientes y noticias sin fundamento, son quienes aparecen como los verdaderos cómplices, si no es que ejecutores directos del tráfico ilegal de combustibles.
Por eso el llamado del gobernador AMÉRICO para que las investigaciones sean exhaustivas y se lleven hasta las últimas consecuencias, exponiendo a los auténticos huachicoleros, resulta de particular trascendencia.
Ponerles los puntos a las íes, hoy significa regresar a la verdad, y que los auténticos delincuentes paguen por sus culpas.
Si se puede, que regresen todo lo que le han robado al pueblo de México, traficando con combustibles que no pagan impuestos, corrompiendo a servidores públicos inescrupulosos y lastimando a las instituciones.
Esa fue solo una de las fuentes de las que el exgobernador de triste memoria y sus parientes amasaron extraordinarios caudales.
Los mismos con los que, desde su salida, estuvo comprando jueces y abogados corruptos para evitar caer en la cárcel y de un tiempo a la fecha, desde que se transformó el Poder Judicial, “aceita” voceros y medios para desprestigiar a la autoridad y presentarse como “perseguido político”.
Los expedientes de los hurtos y desvíos del presupuesto público durante el pasado sexenio ya se encuentran muy avanzados; los expedientes federales de los delitos de su competencia cometidos durante su sexenio, igual se encuentran en las vísperas de convertirse en sentencia.
El amparo contra las órdenes de aprehensión vigentes hace unas semanas que cayeron en la última instancia de la Suprema Corte, reactivándose la ficha roja para su captura por la Policía Internacional, INTERPOL.
Cada vez son más espaciados los videos donde “se hace el aparecido” en algún lugar público para aparentar que “nada va a pasar”; son tomas de entrada por salida, ocultas, siniestras. Los verdaderos huachicoleros andan el camino del cadalso. CABEZA entre ellos.







