El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha presentado una propuesta al Poder Judicial Federal para destinar los 15 mil millones de pesos provenientes de fideicomisos, que anteriormente se utilizaban para privilegios de altos funcionarios, a la ayuda de los damnificados por el huracán Otis en el puerto de Acapulco, Guerrero.
Esta sugerencia tiene como objetivo evitar controversias constitucionales por parte de la oposición una vez que la ley sea publicada, ya que el poder judicial no tiene la facultad de intervenir en asuntos de ingreso y presupuesto, como lo establece la Constitución.
Una vez que se formalice la extinción de los fideicomisos, los 15 mil millones de pesos serían transferidos a la tesorería de la federación y, si el poder judicial lo acepta, se convertirían en ayuda directa para las miles de personas afectadas por el huracán Otis.
El presidente también propone la creación de un comité de vigilancia compuesto por representantes de los tres poderes para garantizar la correcta aplicación de los fondos.
Si esta propuesta no es aceptada, el presidente sugiere una segunda opción en la que se reduciría el sueldo de los altos funcionarios del poder judicial a partir del presupuesto que solicitaron para el próximo año. Esto generaría ahorros considerables que podrían destinarse a apoyar a familias de estudiantes necesitados.
López Obrador enfatiza la responsabilidad del poder judicial en preservar el prestigio de la institución y señala que esta es una oportunidad para comenzar una nueva etapa. La decisión recae en el poder judicial, y el presidente cuestiona cómo se verá su actuación y si resolverán a su favor en esta cuestión.









