Bad Bunny encabezó el medio tiempo del Super Bowl 2026 con un show cargado de éxitos, cultura latina
El show de medio tiempo del Super Bowl LX estuvo encabezado por el artista puertorriqueño Bad Bunny, quien llevó al escenario uno de los espectáculos latinos más esperados en la historia reciente del evento.
La presentación se realizaó en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, consolidando la presencia global de la música urbana en el escaparate televisivo más visto del año.
Durante aproximadamente 13 minutos, el cantante ofreció un popurrí de sus mayores éxitos, acompañado de una producción de gran escala, coreografías masivas y efectos visuales inmersivos que integraron elementos de la cultura caribeña y su identidad artística.
TITI ME PREGUNTÓ, LA CANCIÓN DE INICIO
Para el arranque musical, Bad Bunny interpretó Tití Me Preguntó, apareciendo vestido completamente de blanco mientras recorría la escenografía entre puestos de cocos y comerciantes.
La narrativa visual incorporó además elementos de la cultura popular boricua, como la presencia de dos boxeadores sobre el escenario y vendedores de joyería de plata, reforzando la intención del artista de trasladar símbolos de su isla natal al espectáculo del medio tiempo del Super Bowl.
“NUNCA DEJEN DE CREER EN USTEDES”: BAD BUNNY
Desde ahí sorprendió al público con la aparición de Cardi B como invitada especial en un cameo en La Casita. La secuencia continuó con Voy a Llevarte Pa PR, manteniendo la narrativa visual centrada en la identidad puertorriqueña, entre bailes urbanos y referencias culturales de la isla.
El set avanzó con un bloque de energía reguetonera en el que el artista mezcló fragmentos de “Gasolina” de Daddy Yankee —en homenaje al género— para después interpretar EoO.
En medio de la presentación, el cantante dirigió un breve mensaje al público. “Es porque nunca dejé de creer en mí. Tú también debes creer en ti, más de lo que piensas”.
LADY GAGA, LA PRIMERA INVITADA DE BAD BUNNY
Tras ese acto, el espectáculo sumó a su primera invitada internacional cuando Lady Gaga apareció para interpretar junto a Bad Bunny una versión especial de I Die With a Smile, ampliando la dimensión pop del medio tiempo del Super Bowl y marcando uno de los cruces más comentados de la noche.
Tras la intervención de Lady Gaga, el espectáculo transitó hacia un momento más melódico con “Baile Inolvidable”, interpretada parcialmente a dueto con la cantante estadounidense.
Antes de despedirla del escenario, Bad Bunny lanzó un breve mensaje dirigido al público: “Amen sin miedo”, frase que funcionó como puente emocional dentro de la narrativa del show.
RICKY MARTIN, EL SEGUNDO INVITADO DEL MEDIO TIEMPO
En otra de las postales destacadas de la presentación, el artista recreó una escena simbólica en la que entregó uno de sus premios Grammy a un niño sobre el escenario, gesto que fue leído como un mensaje de inspiración y relevo generacional dentro de la música latina. La tercera parte del medio tiempo cambió nuevamente de atmósfera visual.
La escenografía incorporó una composición inspirada en la estética de su álbum Debí Tirar Más Fotos, donde apareció un personaje masculino con sombrero sentado en las ya reconocibles sillas del proyecto.
A esta escena se sumó como invitado Ricky Martin, ampliando el homenaje a distintas generaciones del pop latino dentro del espectáculo del Super Bowl.
AMÉRICA UNIDA Y DEBÍ TIRAR MÁS FOTOS
Hacia el tramo final del espectáculo, la narrativa visual se amplió con distintas banderas de naciones del continente americano sobre las pantallas del estadio, reforzando el discurso latino y de identidad regional que atravesó toda la presentación de Bad Bunny.
La escenografía volvió a transformarse para dar paso a un cierre simbólico: el artista tomó un balón de béisbol —otro guiño cultural caribeño— y lo lanzó, en un gesto de celebración colectiva con el público.









