Con profunda alegría y como un hecho histórico para la Iglesia local, la Diócesis de Nuevo Laredo recibe este miércoles 14 de enero a su IV Obispo, Monseñor Luis Carlos Lerma Martínez, marcando el inicio de una nueva etapa pastoral luego de casi dos años de permanecer vacante la sede episcopal.
El nombramiento fue anunciado oficialmente por la Santa Sede el pasado 7 de octubre de 2025, tras la designación otorgada por Su Santidad el Papa León XIV, generando gran expectativa entre el clero y la comunidad católica de esta ciudad fronteriza informó en un comunicado de prensa la Diócesis de Nuevo Laredo.
Monseñor Luis Carlos Lerma Martínez proviene de la Arquidiócesis de Chihuahua, donde se desempeñaba como Vicario General. Nació el 21 de julio de 1962 en Delicias, Chihuahua, es el cuarto de ocho hijos del matrimonio conformado por Ricardo Lerma y Hermelinda Martínez, y actualmente le sobreviven cuatro hermanos.
Ingresó al Seminario Arquidiocesano de Chihuahua en 1982 y fue ordenado sacerdote el 14 de octubre de 1993 en el Santuario de Guadalupe, en Santa Rosalía de Camargo. Su formación académica incluye la Licenciatura en Teología Bíblica, cursada en la Universidad Pontificia de México entre los años 2006 y 2009.
A lo largo de 30 años de ministerio sacerdotal, ha desempeñado diversas encomiendas pastorales y administrativas que han fortalecido la vida eclesial y comunitaria. Fue párroco en Santa Rosalía de Camargo, San Francisco Javier en Satevó, la Catedral Metropolitana de Chihuahua y el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.
Además, fungió como ecónomo diocesano, formador del seminario, capellán del Centro de Reinserción Social Estatal de Santa Eulalia y colaborador en distintos consejos diocesanos.
En diciembre de 2010 fue nombrado Vicario General por el Arzobispo Monseñor Constancio Miranda Weckmann, y en julio de 2011 asumió también como párroco de la Catedral Metropolitana de Chihuahua, sin dejar su responsabilidad como Vicario.
Con esta trayectoria, Monseñor Luis Carlos Lerma Martínez asume la misión de fortalecer la vida pastoral y social de la Diócesis de Nuevo Laredo, respondiendo al llamado de Dios con entrega, experiencia y cercanía con la comunidad.
La ordenación episcopal y toma de posesión canónica se llevará a cabo este miércoles 14 de enero, presidida por Monseñor Joseph Spiteri, Nuncio Apostólico en México, en la Catedral del Espíritu Santo.








