Con el inicio de la Cuaresma llegan las misas en donde se aplica la ceniza a los fieles católicos que acuden a los recintos sagrados durante los días santos, sin embargo, las autoridades religiosas piden que quienes acudan vayan con un real deseo de cambio en su corazón, dijo el padre Gustavo Zamora, actualmente párroco de la iglesia Santa Elena de la Cruz, canciller y representante legal de la Diócesis de Nuevo Laredo.
“Todo eso tiene que llevar un cambio en nuestra vida, de nada serviría si estamos haciendo estas prácticas, pero seguimos lastimando a otras personas, haciendo mal, comiendo gente, dejamos de comer carne de res, pero espero comemos humana, entonces no tendría ese sentido por eso estas propuestas ara que hagamos algo en conjunto, pero lo más importante es lo que uno hace para cambiar su interior”, dijo Zamora.
El párroco comentó que otros hábitos que los fieles suelen dejar es tomar refrescos o dejar de ver televisión, sin embargo, dijo que se deben de hacer con convicción y no sólo por querer recibir un favor de Dios, sino que el cambio sea para ser una mejor persona no sólo durante la Cuaresma, sino que así sea siempre, con el deseo de acercarse con el Creador.
Zamora explicó que la Cuaresma es un tiempo de preparación para la Pascua, que es la resurrección de nuestro señor Jesucristo, cuyo significado es la preparación de purificación que tuvo durante 40 días que estuvo en el desierto antes de comenzar su ministerio, por ello los fieles inician una preparación más fuerte para poder disponer del alma y corazón a celebrar a Jesús.
“En este tiempo se nos pide hacer varios actos de piedad, empezamos con este momento de la imposición de ceniza que precisamente habla del arrepentimiento, de la necesidad de voltear nuestra vida hacia Dios, la conversión, antiguamente había gente que incluso se cubría completamente de ceniza como señal de arrepentimiento, de querer cambiar su vida a Dios”, explicó Zamora.
El religioso dijo que, si bien se pide realizar un ayuno en estos días, esto sólo aplica para aquellas personas mayores de 18 años y menores de 60, a niños y personas con diabetes se les excluye por cuestiones de salud, pero dijo pueden realizar otro tipo de acciones para acercarse a Dios.
“Este tiempo nos propone el ayuno, la oración, la abstinencia de carne en ciertos días y la limosna, la abstinencia solamente es el miércoles y todos los viernes santos, que implica no comer carne terrestre y aunque algunos lo sustituyen por pescado o mariscos, no es la idea propiamente, sino más bien sacrificar un poco nuestro organismo, nuestros deseos y lo mejor sustituir por cosas más sencillas y ese dinero que nos estaríamos ahorrando, darlo para la limosna”, explicó.








