La pandemia sanitaria por el Covid-19 y las bajas temperaturas que se registran en la región hicieron ayer del “Miércoles de Ceniza” una celebración diferente al evento religioso que tradicionalmente se realiza año con año.
La imposición de la ceniza no se hizo en la frente, acción que en la mayoría de las ocasiones la lleva a cabo el sacerdote; está vez por la contingencia sanitaria, se hizo la señal de la cruz sobre la cabeza y así evitar el contacto personal; y con ello el riesgo de contagio de Covid-19.
Además por la misma situación de la contingencia, la afluencia de feligreses en los templos religiosos estuvo limitada ya que solo se permite el acceso alrededor del 25 por ciento del total de la capacidad de feligreses en cada templo.
Incluso solo se permitió celebrar 3 misas durante todo el día y pese al frío en la iglesia de Guadalupe ayer a las 12 del día llegaron feligreses a la celebración de la misa.
Especialmente en “Miércoles de Ceniza” llegaban para participar de la celebración de misa y luego recibir la imposición de la ceniza que en esta ocasión y siguiendo las indicaciones de autoridades de Salud se hizo sobre la cabeza para evitar contacto personal.
El ingreso al templo no tuvo ningún cambio y los feligreses primero deben aplicarse gel antibacterial, se les hace la toma de temperatura corporal, deben pasar por el tapete desinfectante y llevar su cubrebocas, además hay que respetar la sana distancia que están debidamente marcadas en cada banca del templo.









