El Cabildo votó en contra de permitir la construcción del muro dentro de zonas residenciales, aunque el gobierno federal notificó que el proyecto abarcará toda la frontera sur, incluyendo el tramo urbano de Laredo.
LAREDO, TX.- La construcción de un muro fronterizo que abarcaría sectores urbanos entre Laredo y Nuevo Laredo fue notificada oficialmente al gobierno local, informó el alcalde Víctor Treviño durante la sesión de Cabildo del lunes.
De acuerdo con Treviño, contratistas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) presentaron planes preliminares con cronogramas, diseños y tecnología para edificar la barrera fronteriza como parte de las prioridades impulsadas por el presidente Donald Trump.
Sin embargo, tras sesión ejecutiva, el Cabildo votó en contra de permitir la construcción dentro de zonas residenciales ni dentro de los límites urbanos de Laredo.
La postura oficial reconoce la importancia de la seguridad fronteriza, pero rechaza el impacto que un muro urbano tendría en la ciudad.
“El DHS hizo oficial la intención del gobierno federal de construir un muro a lo largo de toda la frontera sur, incluyendo Laredo”, explicó Treviño. “Pero esta es la ciudad más segura de Texas y de Estados Unidos. Nuestro deber es proteger la calidad de vida de nuestros residentes”.
Según la información presentada por el DHS, la obra se justifica por crímenes transfronterizos, actividades de persecución y el uso de drones desde territorio mexicano. Treviño afirmó que ha sostenido reuniones periódicas con la Patrulla Fronteriza y funcionarios del DHS sobre detenciones, cruces irregulares y fugas en la frontera.
La administración municipal también abrió la puerta a una consulta pública para conocer la opinión de la ciudadanía.
“Este tema afecta nuestra historia local, el medio ambiente, la economía y la calidad de vida”, señaló el alcalde. “Debemos abordarlo con datos, sin convertirlo en un asunto partidista. Un mensaje dividido sería perjudicial para nuestra comunidad”.
El gobierno local anunció que mantendrá el diálogo abierto con residentes, autoridades estatales y federales para evaluar los impactos sociales, ambientales y comerciales del proyecto mientras el DHS avanza con sus planes para toda la frontera sur de Texas.









