CILA confirma que los escurrimientos recientes permiten asegurar el consumo humano, aunque urgen más lluvias para una estabilidad prolongada.
Los escurrimientos recientes hacia las presas binacionales La Amistad y Falcón permitieron una ligera recuperación en sus niveles de almacenamiento, lo que garantiza, por ahora, el abasto de agua para uso doméstico.
Ramón Meza González, representante de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), explicó que los incrementos registrados no se deben tanto a las lluvias, sino al aporte de ríos y arroyos secundarios.
Actualmente, la presa La Amistad se encuentra al 22 % de su capacidad total, mientras que la presa Falcón reporta un 12 %, cifras que representan una mejora frente a los niveles del mes pasado, cuando estaban en 19 % y 10 %, respectivamente.
“El comportamiento de las presas ha sido similar en los últimos tres años; el almacenamiento ha mejorado ligeramente gracias a escurrimientos, pese a las lluvias escasas”, comentó Meza González.
Agregó que las expectativas de una mayor recuperación están centradas en la temporada de huracanes, que comenzó en mayo y se extiende hasta noviembre.
Los escurrimientos que alimentan la presa La Amistad provienen del río del Diablo y el Peco, mientras que la presa Falcón ha recibido aportaciones de varios arroyos y de forma importante del río San Juan, afluente del Bravo.










