La camaradería entre amigos, en ocasiones, puede tomar un giro oscuro, como lo evidencia el trágico caso de Christopher Gilbert, un estudiante de medicina cuya vida cambió drásticamente luego de una broma de mal gusto perpetrada por sus propios amigos.
El fatídico incidente ocurrió en un lago en Luisiana, donde Christopher fue empujado al agua a pesar de su incapacidad para nadar, mientras sus amigos observaban pasivamente. Un video del incidente, compartido en redes sociales, mostraba a los amigos mirando mientras Christopher luchaba por su vida en el lago D’Arbonne en Farmerville. Afortunadamente, un cliente de un restaurante cercano intervino a tiempo para rescatarlo, pero no sin graves consecuencias.
El joven de 26 años sufrió muerte cerebral y graves daños cerebrales debido a la falta de oxígeno durante el tiempo que estuvo sumergido. A pesar de sobrevivir, su capacidad para hablar se vio comprometida, y sus pulmones funcionan solo al 20% de su capacidad. La madre de Christopher expresó su devastación ante la situación, destacando las aspiraciones médicas de su hijo y su dedicación a la ciencia.
Los supuestos amigos inicialmente intentaron minimizar el incidente, pero más tarde se reveló que uno de ellos había empujado a Christopher al lago. La familia exige justicia, considerando el acto como un crimen intencional. Mientras Christopher lucha por su recuperación, este trágico suceso sirve como un recordatorio sombrío de las consecuencias devastadoras de las bromas de mal gusto y la falta de consideración por la seguridad y el bienestar de los demás.









