El gobierno de Israel decidió postergar la liberación de 602 prisioneros palestinos como represalia por las ceremonias de entrega de rehenes israelíes realizadas por Hamás, las cuales el primer ministro Benjamin Netanyahu calificó de «humillantes». La tregua entre ambas partes, vigente desde el 19 de enero, permitió la liberación de seis rehenes israelíes en las últimas horas, pero el intercambio se encuentra ahora en riesgo de ser suspendido.
Hamás, que ha entregado a 25 rehenes desde el inicio del alto al fuego, mostró nuevamente a sus cautivos en una tarima antes de cederlos al Comité Internacional de la Cruz Roja. Netanyahu condenó estas acciones y denunció que la organización islamista utiliza a los rehenes con fines propagandísticos. Por su parte, Hamás acusó a Israel de una «violación flagrante» del acuerdo al negarse a liberar a los prisioneros palestinos como estaba estipulado.
Mientras tanto, la tensión sigue en aumento. La familia de Shiri Bibas confirmó que el cuerpo entregado recientemente por Hamás corresponde a la rehén, quien fue secuestrada junto a sus hijos Ariel y Kfir. Israel evalúa los próximos pasos en medio de un frágil alto al fuego que podría romperse en cualquier momento.









