En un devastador ataque aéreo, Israel ha bombardeado el hospital Al-Ahli al-Arabi en Gaza, lo que ha resultado en cientos de víctimas, según funcionarios de salud en el enclave controlado por Hamás. Las Naciones Unidas también han informado que un ataque israelí alcanzó una de sus escuelas que estaba sirviendo como refugio para personas desplazadas.
El ataque al hospital resultó en un alto número de víctimas, con más de 500 personas asesinadas, según un jefe de defensa civil en Gaza. Además, la UNRWA (Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina) informó que al menos seis personas murieron en un ataque aéreo israelí en una de sus escuelas utilizadas como refugio.
Israel afirmó que el ataque al hospital se debió a un lanzamiento de cohetes fallido por parte del grupo Yihad Islámica, que tenía como objetivo Israel. Sin embargo, este incidente ha provocado la condena de varios países y organizaciones.
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, declaró tres días de luto tras el bombardeo israelí del hospital árabe, y varias facciones políticas palestinas han llamado a una huelga comercial en Cisjordania en protesta por este mortal ataque israelí.
La comunidad internacional, incluyendo la Organización Mundial de la Salud (OMS) y varios países, ha condenado el ataque al hospital. El Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, expresó su indignación y pidió la protección inmediata de los civiles.
El bombardeo al hospital ha suscitado la indignación y llamados a la acción tanto de países solidarios con Palestina como de los propios aliados de Israel. El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, condenó el ataque a un hospital en Gaza como un evidente quebrantamiento de los valores humanos más básicos.
La situación en Gaza sigue siendo grave, con hostilidades en curso y víctimas civiles, lo que agrava aún más el conflicto entre Israel y Palestina.









