El Instituto Nacional Electoral (INE) destinó aproximadamente 41 millones de pesos para la organización de los tres debates presidenciales realizados recientemente, según un informe de la Comisión Temporal de Debates. Aunque la cifra final podría variar debido a la finalización de contratos y la cuantificación de costos del tercer debate, se detalló que el primer debate costó 12.7 millones de pesos, el segundo 15.1 millones, y el tercero alrededor de 13.26 millones de pesos.
En términos de audiencia, el segundo debate fue el más visto por los mexicanos, lo cual refleja un alto interés de la ciudadanía en conocer las propuestas de los candidatos presidenciales. Durante el segundo debate, se presentó un problema técnico significativo: la caída del servicio de internet en la Sala de Prensa de los Estudios Churubusco debido a un cable de fibra óptica trozado. Este incidente ha llevado a la apertura de procedimientos contra la empresa proveedora de internet, mientras se investiga la causa del daño al cable.
Carla Humphrey, presidenta de la Comisión de Debates, agradeció la disposición de las tres candidaturas presidenciales por participar en todos los debates y presentar sus plataformas al público. Destacó que ninguno de los candidatos dudó en asistir a los tres encuentros, lo que demuestra su compromiso con la transparencia y la democracia.
Además, Humphrey expresó su gratitud hacia los medios de comunicación por su interés en transmitir los debates a través de radio y televisión. Este esfuerzo conjunto permitió una amplia difusión y un “interés genuino” en informar a la ciudadanía sobre las propuestas y posiciones de los candidatos.
A pesar de los desafíos y los costos involucrados, Humphrey subrayó la importancia de estos debates para la democracia mexicana. Comentó que, a treinta años del primer debate presidencial en México, se han visto avances significativos en la calidad y la organización de estos eventos, aunque aún existen áreas de oportunidad para mejorar. La participación activa de la ciudadanía y su interés en estos debates son fundamentales para fortalecer el proceso democrático del país.
En conclusión, la inversión del INE en los debates presidenciales no solo refleja el compromiso institucional con la transparencia electoral, sino también la importancia de proporcionar una plataforma donde los candidatos puedan exponer sus propuestas y los ciudadanos puedan tomar decisiones informadas. A medida que México avanza hacia las elecciones, estos debates juegan un papel crucial en el fortalecimiento de la democracia y la participación cívica.









