Zoé Robledo, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ha arremetido contra la empresa de ascensores Sitravem tras el trágico accidente que tuvo lugar el pasado lunes en el hospital de Playa del Carmen, donde una niña de seis años perdió la vida aplastada.
Robledo ha informado que también se ha apartado de sus cargos a los funcionarios encargados del mantenimiento del hospital. Según el informe del hospital, se reportó una falla en la apertura de puertas 10 horas antes del accidente.
El director del IMSS ha revelado que un técnico de la empresa acudió al hospital a las 16:00 horas y se retiró a las 17:43 sin dejar ninguna notificación ni restricción ética para el uso del ascensor debido a su mal funcionamiento.
En consecuencia, la dirección jurídica del IMSS presentó una denuncia contra la empresa y contra aquellos que resulten responsables de las omisiones y hechos relacionados con el elevador de Playa del Carmen.
Robledo ha defendido a la institución de las críticas que han surgido debido a la supuesta falta de mantenimiento de los ascensores en el hospital.
Ha destacado que el presupuesto autorizado por el Consejo Técnico del IMSS para el mantenimiento de elevadores en 2023 asciende a 105,6 millones de pesos, lo cual representa un aumento del 12% en comparación con 2019. El director enfatizó que no ha habido una disminución de presupuesto en el IMSS en los últimos cuatro años.
El trágico accidente ocurrió mientras un camillero transportaba a la niña, quien sufría de dengue severo, a otro piso del edificio durante la noche del lunes.
El camillero colocó la camilla en el ascensor, el cual comenzó a subir con la puerta abierta, resultando en el aplastamiento de la menor. Ni el personal del hospital ni los bomberos que llegaron al lugar pudieron salvar su vida.
La muerte de la niña ha generado indignación en la opinión pública de México. Inmediatamente después del accidente, las autoridades detuvieron al camillero bajo cargos de homicidio culposo.
Sin embargo, el miércoles el trabajador fue liberado, ya que la Fiscalía de Quintana Roo consideró que no tenía responsabilidad penal en los hechos investigados.









