MARIO AGUILAR
Desde la falta de medicamentos, maltrato de algunas enfermeras, secretarias y doctores, a la queja de los usuarios se le suma la falta de elevadores.
Reportan derechohabientes que desde hace ya más de 3 meses los elevadores están fuera de servicio, se pensaba que los iban a arreglar, pero se ha perdido la esperanza ya que ahora han sido tapados con madera, lo que es señal que tardaran aún más para que adultos mayores principalmente los puedan usar.
El caso ocurre en la Unidad de Medicina Familiar número 78 del IMSS y a pesar de que se ha solicitado a la dirección y coordinación medica ofrezca información a los derechohabientes de que es lo que pasa y hasta cuándo van a estar en funcionamiento los elevadores.
Los responsables de la Unidad Médica mencionan que no saben y no se sabe cuándo nivel central enviara recursos para la reparación y solo confirman que efectivamente están descompuestos.
“Ya tiene mucho así, más de tres meses que están creo, antes solo tenían una hoja que decía fuera de servicio pero ahora ya hasta los taparon con triplay. Es necesario, yo por lo menos vengo cada mes a consulta y pues ya tengo 77 años y ya me canso, yo gracias a Dios aun puedo moverme y batallando, pero subo, pero hay otros viejitos como yo que pobres batallan y luego que no dejan entra más que a un familiar para acompañar al que va a consultar pues peor. Ya con dos pues aunque sea cargan al abuelito, pero uno solo como le hace para subir y bajar a los que no pueden caminar. Es urgente que se arreglen. Ya le dijimos al coordinador y al director y solo dicen que están descompuestos y que México no les ha enviado dinero para repararlos, ya tiene mucho así, más de tres meses. Esto va de mal en peor, cuando no son los medicamentos son los doctores que no vienen a consulta y ahora los elevadores”, comento la señora Susana Ramírez, Derechohabiente de la UMF 78 del IMSS.
Piden los Derechohabientes del IMSS que ya cambie todo, ya que siempre se eta batallando para el medicamento, ya que a veces ni siquiera para pacientes que padecen diabetes o hipertensión lo tienen y traen vuelta y vuelta al familiar y en ocasiones pasan hasta dos meses y el medicamento no llega.









