Se torna crítica la condicionante impuesta por Estados Unidos para exigir el dominio del idioma inglés a operadores de transporte de carga que buscan obtener o renovar su visa, particularmente en el caso de los choferes de corto recorrido conocidos como lo transfers.
De acuerdo con transportistas locales, nueve de cada diez operadores carecen de conocimientos en inglés, lo que representa un riesgo para la continuidad del intercambio comercial en la frontera.
A esta situación se suma la constante expiración de visas, lo que agrava el déficit de personal en el sector.
“Será de impacto este resultado. No hay suficientes operadores y además muchos causan baja por vencimiento de documentos. Con los nuevos requisitos, sobrevendrán problemas en el intercambio comercial”, advirtió Carlos Fernández Martínez, integrante de la Asociación de Transportistas de Carga (ATC) de Nuevo Laredo.
El empresario consideró drástica la medida de aplicar una entrevista en inglés conversacional a los choferes transfer, pues, dijo, en todo caso podría justificarse en los de largo recorrido que requieren tramitar además el permiso migratorio I-94.
“El impacto será que no habrá suficientes operadores en el autotransporte y la carga enfrentará problemas para llegar a su destino. Los choferes transfer son quienes sostienen gran parte del movimiento comercial”, subrayó.
Fernández Martínez señaló que actualmente el CECATI ofrece cursos especiales de inglés dirigidos a operadores, además de que algunas empresas han contratado maestros para impartir capacitación en el idioma.









