Los hutíes de Yemen han declarado «guerra» contra Israel, uniéndose al conflicto que se desarrolla en la Franja de Gaza, a más de mil 600 kilómetros de su base de poder en Saná. Este movimiento se suma al «Eje de Resistencia,» respaldado por Irán, que se opone a Israel y Estados Unidos, y ha estado librando ataques en toda la región desde el 7 de octubre.
El portavoz militar de los hutíes, Yahya Saree, anunció que habían lanzado una «gran cantidad» de misiles balísticos y drones hacia Israel y que planeaban más ataques en apoyo a los palestinos. Esto confirma la creciente amplitud del conflicto que ha alarmado a países como Arabia Saudita y endurecido los temores de una propagación del conflicto en la región.
El conflicto ya ha perturbado a estados como Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo del mundo. Los ataques hutíes han planteado inquietudes sobre un posible contagio, ya que Israel busca destruir a Hamás en la Franja de Gaza.
Los hutíes han demostrado su capacidad en el uso de misiles y drones durante la guerra en Yemen, atacando a Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. La coalición liderada por Arabia Saudita acusa a Irán de apoyar a los hutíes, aunque el grupo niega ser un representante de Irán y afirma que desarrolla sus propias armas.
Este nuevo desarrollo en el conflicto ha aumentado la preocupación en la región, ya que Estados Unidos ha desplegado portaaviones como medida de disuasión y se teme que otros actores regionales se involucren.









