Durante un concierto de Taylor Swift en París, los fans se mostraron indignados cuando una madre llevó a su bebé recién nacido y lo dejó en el suelo en medio de la multitud. Las imágenes compartidas en redes sociales mostraban al bebé cerca de una bolsa de mercancía, con una pulsera luminosa propia.
La presencia del bebé en una zona de entrada general, donde los asistentes están muy cerca uno del otro, generó preocupación entre los fans. Algunos expresaron su inquietud por la seguridad del bebé y cuestionaron la decisión de llevarlo a un evento tan concurrido y ruidoso.
Las reacciones en línea fueron mixtas, con algunos usuarios llamando a la seguridad del evento y otros reflexionando sobre la importancia de proteger la audición de los niños en eventos ruidosos. También se planteó la preocupación sobre el impacto que la presencia del bebé podría tener en la experiencia de otros asistentes al concierto.
La situación reavivó el debate sobre la idoneidad de llevar bebés a eventos masivos, especialmente a conciertos con luces intermitentes y movimiento intenso, como los de Taylor Swift. Algunos fans argumentaron que la experiencia podría ser abrumadora para un bebé y restringir la movilidad de quienes los rodeaban.









