El repunte en la construcción continúa, pero también el déficit de trabajadores, derivado esto a su vez de la competencia entre constructores por la licitación de obras, para así sostener también el faltante de mano de obra, hasta “echar mano de lo que caiga es bueno”.
“Es así que la competencia entre constructores no es solamente por las licitaciones, sino ahora también por la mano de obra, difícil de contratar y que se ha llegado incluso a compartirla por tiempos”, dijo Esteban de Jesús Jiménez Alcántara.
El jefe de una obra situada en el sector poniente, dijo que, ante el sostenido déficit de trabajadores de mano de obra, se tiene que traer albañiles de ciudades cercanas e incluso se llega hasta ocupan migrantes.
Señaló que ante la alternativa que tiene que adoptar las constructoras, sobreviene una dificultad, como es el pagarle al día y en la dificultad de darlos de alta en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
“Se debe reconocer que tal vez no se tenga una obra extraordinaria, pero aun así no son suficientes los albañiles para darle cobertura. El faltante de construcción es en todas las áreas que comprende la construcción, principalmente jornaleros.
“La ocupación de migrantes, pasa por una situación curiosa, luego que en cualquier momento pueden ser llamados por la autoridad en los Estados Unidos con respecto a su situación migratoria y por ello se les tiene qué pagara al día su sueldo”, comentó.










