CDMX. – En medio del compromiso de que México entregue a Texas un volumen mínimo anual de 431.5 millones de metros cúbicos de agua durante el quinquenio 2026-2030, el Gobernador Américo Villarreal exigió que no se utilice el líquido destinado al consumo humano de las 10 ciudades fronterizas, donde vive más de la mitad de la población del estado y que enfrentan un grave desabasto.
Lo anterior ocurre mientras la cuenca del Río Bravo registra un déficit de más de mil millones de metros cúbicos.
Además, las presas internacionales Falcón y La Amistad, de donde debe enviarse agua a Estados Unidos y que también se usan para consumo humano, atraviesan su peor crisis, con almacenamientos de apenas 2 y 5 por ciento, respectivamente, que en conjunto suman 135 millones de metros cúbicos.
Raúl Quiroga, Secretario de Recursos Hidráulicos, no precisó ante quién Villarreal planteó la solicitud, pero subrayó que el uso doméstico es prioridad ante la fuerte sequía.
“El Gobernador exigió que no se tocaran las aguas que corresponden a la ciudadanía”, aseveró. “La Federación ha acreditado que así será, que tendríamos disponibilidad suficiente para las 10 ciudades de la frontera”.
Incluso, ante el bajo almacenamiento, anticipó que en dos meses iniciará la temporada de lluvias, lo que podría mejorar los niveles de los dos embalses binacionales.
“Estamos seguros de que dentro de dos meses y medio arranca la temporada de lluvias y que empezará a haber alguna recuperación en estas presas, entonces no es un tema que nos pueda meter en problemas”, manifestó.









