Estados Unidos y China alcanzaron este domingo un acuerdo preliminar para reducir las tensiones de su prolongada guerra comercial, tras intensas negociaciones bilaterales celebradas durante el fin de semana en Ginebra, Suiza.
Según confirmaron funcionarios estadounidenses, el pacto surge en medio de una escalada de aranceles y acusaciones cruzadas entre ambas potencias. Aunque los detalles aún no han sido revelados, se espera un anuncio oficial este lunes.
El representante comercial Jamieson Greer calificó el acuerdo como un “paso decisivo” para resolver lo que llamó una “emergencia nacional”, recordando que EE.UU. mantiene un déficit comercial de 1.2 billones de dólares.
La delegación estadounidense incluyó al secretario del Tesoro, Scott Bessent, mientras que del lado chino participó el viceprimer ministro He Lifeng. Las tensiones comerciales entre ambos países se intensificaron en los últimos años con la imposición mutua de fuertes aranceles.
El presidente Trump ha criticado duramente a China por prácticas como el robo de propiedad intelectual, exportación de fentanilo y manipulación de divisas. En ese contexto, su administración impuso aranceles de hasta 145%, y recientemente estableció una fecha límite del 8 de julio para cerrar acuerdos bilaterales antes de aplicar nuevas sanciones dentro de su estrategia conocida como “Día de la Liberación”.
Greer destacó que la rapidez del consenso refleja avances significativos y que hubo preparación previa a las negociaciones. Aunque persisten diferencias, ambos gobiernos parecen encaminados a disminuir el conflicto comercial que impacta a mercados globales.









