El secretario de Estado de los Estados Unidos, Antony Blinken, afirmó durante su visita a Kiev el compromiso continuo de su país en respaldar a Ucrania hasta que su seguridad frente a Rusia esté «garantizada». Esta declaración llega en un momento crítico, ya que el Estado Mayor ucraniano informa sobre avances tácticos rusos en el noreste del país, con al menos treinta pueblos bajo fuego enemigo y la evacuación de alrededor de 7 mil personas.
Blinken aseguró que Estados Unidos está del lado de Ucrania desde el principio y que continuarán proporcionando ayuda militar, destacando que parte de esta ayuda ya ha llegado y que más está en camino. Esta ayuda, enfatizó, marcará una diferencia significativa contra la agresión rusa en el campo de batalla.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, instó a Occidente a acelerar la entrega de armas ante la nueva ofensiva terrestre rusa en el noreste de Ucrania, resaltando la urgencia de la situación. La ofensiva rusa en la región de Járkov ha obligado a la evacuación de miles de personas y ha causado daños significativos, incluyendo al menos 20 heridos por un bombardeo en la ciudad de Járkov.
La respuesta internacional ante la escalada del conflicto no se ha hecho esperar, con el presidente francés Emmanuel Macron condenando los bombardeos rusos y reafirmando el apoyo de Francia a Ucrania. Mientras tanto, el nuevo ministro ruso de Defensa expresó su deseo de lograr la victoria en Ucrania con «mínimas pérdidas humanas», en un contexto donde numerosos expertos militares estiman un elevado número de bajas en el ejército ruso.
La situación en Ucrania sigue siendo crítica, con el ejército ucraniano enfrentando desafíos ante el avance ruso y la necesidad urgente de recursos para defenderse. En este contexto, el compromiso de Estados Unidos y otros aliados occidentales adquiere una importancia crucial para garantizar la estabilidad y la seguridad en la región.









