El gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Joe Biden, anunció un nuevo paquete de asistencia de seguridad para Ucrania por un total de 2,500 millones de dólares. Este apoyo se divide en dos partes: un «paquete de reducción» militar de 1,250 millones de dólares, que permitirá al Pentágono enviar armas directamente desde sus existencias, y 1,220 millones destinados a la Iniciativa de Asistencia de Seguridad de Ucrania, asegurando un flujo continuo de recursos hacia el campo de batalla.
Biden destacó que esta ayuda es crucial para respaldar la defensa de Ucrania ante la agresión rusa, subrayando el compromiso estadounidense con la independencia y libertad del pueblo ucraniano. La asistencia incluye drones, municiones para sistemas HIMARS, misiles guiados, armas antitanque y piezas de repuesto, según lo detalló el Departamento de Estado. Además, Antony Blinken, Secretario de Estado, reiteró que Estados Unidos, junto con más de 50 naciones aliadas, sigue comprometido en proporcionar las capacidades necesarias para la defensa ucraniana.
El anuncio se produce antes de que Donald Trump asuma la presidencia en enero, lo que podría cambiar el rumbo del apoyo a Ucrania, ya que ha cuestionado repetidamente estas ayudas. La administración saliente busca garantizar el envío de la mayor cantidad de recursos posibles antes de la transición de poder.









