Laredo, Texas.- Subir al estrado apoyado en su andador y silla de ruedas, Ernie Vance se vio ataviado con su Cup & Gown de United High School y arrancó los aplausos de los asistentes.
Antes del año 2021 la popularidad de Vance era envidiable por sus actividades extracurriculares como atleta de fútbol y atletismo.
Se le veía un futuro prominente por su pasión, esfuerzo y algarabía de su juventud. En el invierno de 2021, Laredo se vio afectado cuando un severo frente ártico laceró a Texas y laredenses enfrentaron un clima no esperado.
Las temperaturas cayeron por debajo del punto de congelación, la red eléctrica en todo el estado se desactivó y Laredo experimentó lluvias heladas y aguanieve para las que la ciudad no estaba preparada.
La noche del 14 de febrero, Ernie salió del trabajo después de que le pidieran que asistiera en su día libre. Su padrastro, Ron Vance, lo conducía a casa cuando las condiciones del camino hicieron que su vehículo se desviara y se saliera de la carretera rodando hacia una zanja.
Ernie y su padrastro Ron fueron arrojados violentamente del vehículo sufriendo golpes hasta quedar inconsciente.
Ernie despertó y se encontró boca arriba mirando al cielo e incapaz de mover las piernas. Trató de arrastrarse hacia la carretera para buscar ayuda, pero pronto se desmayó de nuevo.
Ron Vance también estaba inconsciente y cuando volvió en sí, inmediatamente comenzó a buscar al chico que consideraba y amaba como su verdadero hijo.
Cuando encontró a Ernie, Ron se dio cuenta de que su teléfono y el del joven habían caído entre los escombros y no podían ser encontrados.
Los dos resultaron heridos y varados en temperaturas bajo cero. Afortunadamente un automovilista se acercó y Ron pudo pedir ayuda. Pasaron otros 15 minutos antes de que llegara una ambulancia.










