Elon Musk ha revelado que rechazó una solicitud de Ucrania para activar su red de satélites Starlink en la ciudad portuaria de Sebastopol, en Crimea, el año pasado. La solicitud tenía como objetivo ayudar en un ataque contra la flota rusa anclada en la región. Musk expresó su temor a ser cómplice en un «gran» acto de guerra si hubiera accedido a la petición.
La revelación se produjo después de que una nueva biografía de Musk, escrita por Walter Isaacson y titulada «Elon Musk», citara el incidente en la que Musk ordenó apagar la red Starlink cerca de la costa de Crimea para interferir en un ataque submarino ucraniano.
Musk argumentó que si hubiera cumplido la petición de Ucrania, SpaceX se habría convertido en cómplice de un acto de guerra y de escalada del conflicto. Rusia se apoderó de Crimea en 2014 y mantiene su Flota del Mar Negro en Sebastopol. Desde entonces, ha bloqueado efectivamente los puertos ucranianos.
La nueva biografía sugiere que Musk temía una respuesta de Rusia con armas nucleares en caso de un ataque ucraniano. La decisión de Musk de apagar Starlink llevó a las autoridades ucranianas a rogarle que restableciera la conectividad.
SpaceX ha estado proporcionando servicios de Internet Starlink a Ucrania a través de donaciones privadas y un contrato independiente con una agencia de ayuda exterior estadounidense desde el inicio de la guerra en 2022. La red Starlink consta de más de 4,000 satélites en órbita terrestre baja y ha sido vital para mantener la conectividad en áreas afectadas por el conflicto en Ucrania.









