El conflicto en la Franja de Gaza ha alcanzado un nuevo nivel de tensión con el anuncio de Estados Unidos de detener el envío de armas a Israel. Mientras las tropas israelíes se preparan para un posible asalto a gran escala en Rafah, Washington ha frenado la entrega de bombas potentes que podrían ser utilizadas en esta ofensiva.
La decisión de EE. UU. refleja su intento de evitar una invasión israelí en Rafah, una medida que podría desencadenar una catástrofe humanitaria, según advierten países occidentales y las Naciones Unidas. Hamás, por su parte, afirma estar luchando contra las fuerzas israelíes en las afueras de la ciudad del sur de Gaza, mientras continúan las negociaciones en El Cairo para alcanzar un alto el fuego.
El conflicto ha provocado una crisis humanitaria en Rafah, con miles de palestinos abandonando la ciudad en busca de seguridad. La detención del envío de armas por parte de EE. UU. marca un cambio significativo en su postura de apoyo a Israel, aunque no está claro si esta pausa será temporal o tendrá implicaciones a largo plazo en la relación entre ambos países.
La reapertura del paso fronterizo de Kerem Shalom para la entrega de ayuda humanitaria ofrece un respiro en medio del caos, pero la situación sigue siendo precaria. Mientras tanto, las incursiones selectivas y los ataques aéreos continúan por parte del ejército israelí en toda la Franja de Gaza, mientras que los grupos armados palestinos también mantienen la lucha en el enclave.
Las negociaciones en El Cairo, con la participación de delegaciones de Hamás, Israel, EE. UU., Egipto y Qatar, ofrecen una pequeña esperanza de encontrar una solución diplomática al conflicto. Sin embargo, persisten las divergencias en torno a los términos de un alto el fuego, lo que subraya la complejidad y la urgencia de la situación.
La detención del envío de armas por parte de EE. UU. plantea interrogantes sobre el futuro del conflicto y la implicación del país en la región. Mientras tanto, la población civil en Gaza continúa sufriendo las consecuencias devastadoras de la violencia, con un llamado urgente a la comunidad internacional para intervenir y evitar una mayor escalada del conflicto.









