El asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, ha solicitado a Israel que en sus operaciones militares distinga entre el grupo islamista Hamás y los civiles palestinos, a medida que el ejército israelí intensifica su ofensiva en la Franja de Gaza mediante ataques aéreos y terrestres.
Sullivan enfatizó la importancia de que el gobierno israelí tome todas las medidas posibles para diferenciar a los terroristas de Hamás, que son objetivos militares legítimos, de los civiles, que no lo son. Esta recomendación se realiza continuamente a las autoridades israelíes, con un énfasis en la necesidad de evitar daños colaterales a civiles inocentes.
Además, Sullivan mencionó la responsabilidad del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en contener a los colonos judíos extremistas en la Cisjordania ocupada. Condenó la violencia de estos colonos contra personas inocentes en la región.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, también se ha involucrado en la situación y ha subrayado la necesidad de aumentar la asistencia humanitaria para satisfacer las necesidades de los civiles en Gaza. Biden y Netanyahu han mantenido conversaciones frecuentes desde el inicio del conflicto, que comenzó con un ataque de Hamás en suelo israelí el 7 de octubre.
La comunidad internacional, incluyendo la ONU, ha expresado preocupación por la escalada de violencia y el impacto en la población civil, y se teme que una operación militar terrestre israelí a gran escala en Gaza cause más víctimas civiles debido a la densidad de la población en la región y las tácticas de Israel.









