La Biblia nos habla de unos sabios o magos del Oriente que fueron a visitar y a llevarle tres regalos a Jesús a Belén, algunos de los detalles se celebran como tradición que hemos aceptado
¿Quiénes eran y de dónde venían? Eran sabios o magos y procedían del Oriente. La palabra mago se usaba entonces para describir hombres sabios que estudiaban astrología y astronomía, hombres interesados en la filosofía, en los sueños, y en todo lo que pudiera ampliar su conocimiento.
Los países de Oriente en ese tiempo eran los que conocemos hoy como Iraq, Yemen, Irán y Arabia Saudí.
¿CUÁL ES EL SIGNIFICADO DE SUS 3 REGALOS? Le llevaron tres regalos con significados proféticos para la vida de Jesús. Oro, como reconocimiento de su deidad: Jesús, el Rey de Reyes. Incienso, una mezcla de resinas que se usaba en actos de adoración, como muestra de que Jesús es digno de nuestra alabanza y adoración.
Y mirra, un ungüento que se usaba para los muertos en esa época, repre- sentando el sufrimiento que Jesús padecería y la muerte que sufriría.
¿CUÁNDO LLEGARON LOS REYES MAGOS?
Había pasado ya algo de tiempo desde el nacimiento de Jesús, más de un año. Los sabios no fueron directamente a Belén, sino que fueron primero a Jerusalén y hablaron con Herodes.
Vieron una estrella muy brillante y como sabían mucho de astrología, reconocieron su importancia, que anunciaba el nacimiento de un nuevo rey para Israel, así que decidieron ir a adorarle. Pero fueron a Jerusalén, la capital, pensando que allí encontrarían al nuevo rey.
Después de hablar con Herodes, se les apareció por segunda vez la estrella que había anunciado el nacimiento de Jesús, la siguieron y los guio hasta Belén, hasta el lugar donde estaba el niño Jesús.
¿DÓNDE ESTABAN JESÚS Y SUS PADRES?
El niño no estaba en el pesebre sino en una casa y ese día se encontraba con María, su mamá. Probablemente, ya había pasado entre uno y dos años desde el nacimiento de Jesús y ellos ya se habían establecido como familia en una casa.
¿QUÉ HICIERON LOS SABIOS AL LLEGAR A LA CASA?
Los sabios adoraron a Jesús de inmediato, no tuvieron problemas en reconocer quién era: el Rey. Cuando llegaron a l a casa, vieron al niño con María, su madre; y postrándose lo adoraron. La fiesta de los Reyes Magos que se celebra el 6 de enero es un día especial en México, ya que tiene diversos significados.
La adoración de Jesús infante por parte de los Reyes y se trata de una conmemoración, de esta historia surgió la costumbre de ofrecer y recibir regalos, principalmente para los niños, quienes piden, mediante carta, el juguete deseado.
También es el día en que aparece la deliciosa rosca de Reyes, manjar esperado en la merienda familiar y delicia monjil en la época virreinal, pues se dice que las religiosas solían festejar la noche de Navidad con cantos y buñuelos.
Enseguida, venía la Epifanía con la llegada de los Reyes Magos y sus azucarad a s roscas perfumadas de agua de azahar.
Costumbre francesa desde 1311, que pasó a España y después a México, donde el haba se sustituyó por un Jesusito que originalmente era de plata dorada, muy pequeñito y coronado.
Después lo vestían para llevarlo a bendecir el Día de la Candelaria. Cuentan que algunas personas se los tragaban para evitar tener que dar fiesta el 2 de febrero. Esos Jesusitos de plata se sustituyeron por los de porcelana Existe otra versión reciente en la que se propone que el registro de la rosca que se acostumbra para este día no se ve con notoriedad sino hasta el siglo XX.
Comienza a manifestarse tímidamente hacia 1911. Se dice también que esta tradición vino de España a México en los primeros años del virreinato. Lo cierto es que en España para estas fechas se come el “roscón”. A partir de entonces se hizo tradicional acompañarla con el sabroso chocolate, café, leche o hasta refresco para los paladares más audaces.
ROSCA DE REYES
Llegó aquí desde España, en el México colonial se colocaba en la rosca un haba, símbolo de la realeza del Niño Dios. Al cortar la rosca, quien se encontraba el haba se convertía en el rey de la reunión y en compadre de quien ofrecía la merienda; con el tiempo las costumbres fueron cambiando y el haba se sustituyó por un muñeco.
• Los frutos secos simulan las joyas que estaban incrustadas en las coronas de los Santos Reyes que significan paz, amor y felicidad.
• El “muñequito escondido” recuerdo el momento cuando José y María escondieron al Niño Jesús para salvarlo del Heródes.
• El pan en forma de circulo simboliza el amor infinito de Dios.









