Con el arribo masivo de migrantes a partir de 2018 también se abrió un mercado negro de la Forma Migratoria Múltiple (FMM).
TUXTLA GUTIÉRREZ. – Desde octubre de 2025 autoridades del Registro Civil de todo el país fueron alertadas sobre la existencia de una “gran red” dedicada a la venta ilegal de actas de nacimiento y matrimonio a personas extranjeras, principalmente migrantes que buscan llegar a Estados Unidos o permanecer en México ante “el cierre” de la frontera norte.
La denuncia fue expuesta durante la XLV Reunión Plenaria del Consejo Nacional de Funcionarios del Registro Civil (Conafrec), celebrada en Zacatecas. Dos meses después, el 5 de diciembre, la Policía Municipal de Tapachula y la Guardia Estatal desmantelaron un cibercafé ubicado a un costado de las oficinas de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), donde diariamente acuden cientos de migrantes provenientes de África, Asia, el Caribe, Centroamérica y Sudamérica para realizar trámites migratorios.
Durante el operativo, las corporaciones de seguridad detectaron que el cibercafé era operado por dos hombres que se hacían pasar por abogados y ofrecían a las migrantes gestiones ante la Comar y el Instituto Nacional de Migración (INM). Los supuestos gestores cobraban entre dos mil 500 y cinco mil pesos por trámite.
Uno de ellos, de entre 35 y 40 años y aproximadamente 1.75 metros de estatura, y el segundo, de entre 32 y 35 años y 1.70 de altura, aseguraban haber sido enviados desde la Ciudad de México para “agilizar” procesos. Hasta la fecha, ambos continúan prófugos.
Durante la XLV Reunión Plenaria del Consejo Nacional de Funcionarios del Registro Civil (Conafrec), celebrada en Zacatecas, se mencionaron antecedentes de este tipo de delitos que se remontan al menos a agosto de 2013, cuando en Durango —en los municipios de Gómez Palacio, Lerdo, Mapimí y Cuencamé— autoridades catearon 34 establecimientos donde se comercializaban actas de nacimiento y matrimonio.
En aquel operativo fueron detenidas 15 personas y se aseguraron equipos de cómputo, impresoras, teléfonos celulares, tabletas, documentos diversos y dinero en efectivo.









