El desabasto de agua está descartado en Nuevo Laredo. Si bien es cierto el nivel del río bravo es bajo, esto no representaría una alerta para la población o el inicio de una emergencia por el vital líquido, confirma la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) en su Representación en esta ciudad fronteriza.
Están llamado de todos modos a cuidar el agua, ya que de no llover este año, las cosas seguirían complicadas sobre todo para el campo que es donde actualmente se vive la crisis y algunos ganaderos han declarado ya el inicio de la sequía.
David Negrete Arroyo, representante de la CILA confirmó que la falta de lluvias sí ha afectado el nivel de las presas, sin embargo aunque el río Bravo presenta un bajo nivel de 45 cm de profundidad, este sería suficiente para la demanda de la población diaria.
“El año pasado vimos que las lluvias no fueron tan abundantes como quisiéramos, por lo tanto las presas no están tan llenas, la presa La Amistad está en un 34% de su capacidad útil y la presa Falcón está a un 16% de su capacidad, es un nivel bajo, por lo que sí requerimos de lluvias, el abasto de agua a la población está garantizado, pero es necesario que no por ello se desperdicie”, explicó el representante de la CILA en Nuevo Laredo, David Negrete.
La necesidad de lluvias sería para el campo, ya se vio que ganaderos y agricultores de la región están batallando por el agua, de ahí la necesidad de una lluvia abundante.









