LAREDO, TX. – Con el pretexto de “orden ejecutiva” del presidente Donald Trump de construir el muro, el gobierno local preguntó qué piensa la ciudadanía.
Esta acción fue una pantalla que distraería los ánimos debido a la metodología, porque no encuentra un acomodo para luchar tenazmente contra el muro fronterizo. La encuesta la iniciaron el 12 de diciembre y finalizó el día último del mismo mes.
“De que se va a construir el muro, se va a poner”, dijo en reciente entrevista el alcalde Víctor Treviño. “Si aportamos razones legítimas de nuestras preocupaciones; conversaremos con el gobierno federal”.
El Centro de Estudios del Río Grande (RISC por sus siglas en inglés) ha luchado contundentemente contra todo aquello que afecte la vida fronteriza, desde conservar el agua y mayormente contra la construcción del muro.
RISC fue abierto indicando que la encuesta no marcaba genuina oposición, defendiendo la integridad ciudadana porque la metodología se marcaba irrelevante.
El regente de la ciudad Joseph Neeb dijo que se usaron diferentes medios para que la comunidad expresara sus puntos de vista, pero la encuesta no fue contundente.
La única oposición real es de RISC, cuyo organismo entiende los perjuicios que dejará el muro a la comunidad. El gobierno federal atropellará derechos, ingresarán a propiedades y destruirán la fauna y flora silvestre, así como sitios históricos.
El alcalde Treviño dijo que la ciudad de Laredo no quiere el muro y cree que dialogar tendría algunas ventajas.









