En un día donde el amor y la amistad imperaban, el campo del estadio Akron se convirtió en campo de batalla entre América y Chivas. La rivalidad más intensa del futbol mexicano no tuvo lugar para la paz y las buenas relaciones.
Con un solitario gol de Armando “La Hormiga” González, el Rebaño acabó con la hegemonía de los azulcrema en su casa y se quedaron con el Clásico de México. Victoria (1-0) que deja al Guadalajara en lo alto de la clasificación.
El hambre del Guadalajara fue intensa y única. El América de André Jardine, sin Alejandro Zendejas, salió precavido, con poca idea ofensiva y lo pagó caro.
El ímpetu del Guadalajara tuvo su recompensa al minuto 42 con el tanto de Armando González. La Hormiga cerró a segundo poste un recentro de Diego Campillo para convertir su quinto gol del torneo.
El segundo tiempo decayó. Con los ingresos de Erick “Chiquito” Sánchez y el brasileño Raphael Veiga, América mostró una cara distinta, tuvo el balón y el Rebaño renunció al ataque.
Una vez más, las Chivas terminaron un encuentro con sufrimiento, con el tiempo de su lado y con artimañas para que el reloj corriera más. Todo le salió al equipo de Gabriel Milito.
El Guadalajara debe encontrar el equilibrio entre su intensidad y su baja de ritmo; sin embargo, hoy hizo lo que debía: ganar el Clásico de México, en su casa frente a su afición que nunca dejó de alentar.
Chivas es de verdad y aunque el camino aún es largo, se confirman como el mejor equipo del campeonato. Seis victorias de seis posibles y se mantienen en la cima.









