Laredo, Texas. – La creación de Justicia Ambiental podrá atacar la contaminación de nuestra comunidad, alertó Tricia Cortez, directora ejecutiva del Centro de Estudios Internacionales de Río Grande.
La reacción de ambientalistas fue positiva cuando el presidente Joseph Biden, el fin de semana en La Casa Blanca frente a 200 ambientalistas de Laredo y otras regiones, anunció la orden ejecutiva.
Justicia ambiental describe un conjunto de medidas diseñadas para priorizar las comunidades afectadas como Laredo en la frontera del sur de Texas.
“Este es un comienzo increíble, especialmente para aquellos que han estado en las trincheras durante mucho tiempo tratando de crear conciencia sobre el hecho de que la contaminación afecta no solo a la vida silvestre y al mundo natural, sino también a las vidas humanas”, dijo Cortez.
“Se trata de reconocer historias de aquellos que han sido perjudicados por las decisiones de otros, en muchos casos durante mucho tiempo y sin su aporte”.
Se deben reparar los errores del pasado, responsabilizar a los contaminadores, crear confianza y cambiar el poder al empoderar a aquellos que han sido ignorados brindándoles recursos y un asiento en la mesa de toma de decisiones, comentó Cortez.
El abogado Raúl E. García, vicepresidente de Política y Legislación de Earthjustice, una organización nacional que ha presentado varias demandas en nombre de RISC relacionadas con el muro fronterizo y el óxido de etileno también intervino en la orden ejecutiva del Presidente Biden.
“Se basa monumentalmente en el trabajo vital para corregir los errores de la injusticia ambiental en todo este país”, dijo García, y lo describió como un “enfoque más profundo para enfrentar las barreras raciales a la justicia, reducir el daño de la contaminación tóxica y los impactos acumulativos de la contaminación ambiental”.










