NUEVO LAREDO. – El embarazo en adolescentes continúa siendo un reto para el sistema de salud en Nuevo Laredo, donde uno de cada cuatro nacimientos registrados durante 2025 corresponde a madres menores de 19 años, de acuerdo con datos del Hospital General-IMSS-Bienestar.
Durante el año se contabilizaron 734 nacimientos en la ciudad, de los cuales 198 fueron de adolescentes, lo que representa más del 26.9 por ciento del total.
De estos casos, 12 corresponden a menores de 15 años, una cifra que especialistas consideran especialmente preocupante por los riesgos médicos y sociales que implica.
El director del hospital, Francisco Eduardo Ochoa Jiménez, señaló que el fenómeno está estrechamente relacionado con la falta de educación sexual, la disminución en el uso de métodos anticonceptivos y la ausencia de estrategias preventivas desde edades tempranas.
Advirtió que una parte importante de las adolescentes embarazadas llega a los servicios médicos sin control prenatal, situación que incrementa la probabilidad de complicaciones tanto para la madre como para el bebé durante el embarazo y el parto.
Entre los principales riesgos detectados se encuentran infecciones de transmisión sexual, partos prematuros, recién nacidos con bajo peso y problemas de salud que pueden afectar el desarrollo infantil a corto y largo plazo.
El médico también alertó sobre la atención frecuente de embarazos de alto riesgo y casos asociados al consumo de sustancias tóxicas, factores que agravan el panorama y evidencian la necesidad de una intervención integral.
Finalmente, Ochoa Jiménez subrayó que la prevención del embarazo adolescente no debe recaer únicamente en el sector salud o educativo, sino que requiere la participación de las familias y de la sociedad en general, al tratarse de un problema con repercusiones directas en el bienestar de las nuevas generaciones.









